Enseñanza del pensamiento táctico y capacidad de decisión en el fútbol base.

Tomar decisiones acertadas en situaciones de incertidumbre es una de las habilidades más requeridas en el fútbol de alto nivel. La capacidad física y técnica de los/las jugadores/as depende principalmente de su capacidad de decisión correcta sobre qué hacer en situaciones complejas e inciertas en el momento oportuno.

El pensamiento táctico se entiende como el pensamiento operativo que favorece la toma de decisiones correctas en situaciones complejas. Esta habilidad es conveniente estimularla en los/las jugadores/as desde los inicios de la práctica. Si se logra un nivel óptimo de comprensión e integración de los principios de juego y de movimiento individual, se logrará el éxito en el pensamiento táctico. Es decir, la correcta comprensión de las circunstancias y situación promoverá la respuesta motriz o gesto técnico adecuado a cada situación. No solo comprender la situación en la que se encuentra sino saber leer y ejecutar la respuesta más adecuada. 

En las etapas de iniciación deportiva, se recomienda trabajar primero la comprensión del juego y posteriormente enseñar a tomar una decisión correcta a través de las herramientas o gestos técnicos necesarios para solucionar dicho problema. En el fútbol base, se considera interesante guiar el trabajo del pensamiento táctico hacia el aprendizaje comprensivo mediante ejercicios que requieran que los deportistas tomen decisiones sin que los entrenadores comuniquen aquello que tienen que hacer. 

Desde Campus Experience Fundación Real Madrid damos gran importancia al cumplimiento de los objetivos básicos de desarrollo táctico en el fútbol. Para ello exponemos a los/las jugadores/as a situaciones que impulsan y favorecen el pensamiento táctico durante los entrenamientos:

1.- Conocimiento del juego: percepción y análisis de las diferentes situaciones que se le pueden presentar.
2.- Toma de decisiones: decidir correctamente lo que será más conveniente en cada situación de juego.
3.- Conocimiento de los elementos de táctica individual y del equipo: conductas ofensivas y defensivas según posición, en cohesión con el equipo y aprendizaje de gestos técnicos.
4.- Ejecución: aplicación motriz adecuada para resolver la situación.

La metodología se puede apoyar en procedimientos analíticos tales como la práctica o la observación; en métodos orientados tales como situaciones de superioridad o inferioridad; y en métodos integrales como su aplicación en situaciones reales.

A través de la estimulación del pensamiento táctico, los/las jugadores/as dominarán lo comúnmente conocido como ‘’saber decidir’’. Saber QUÉ es lo que hay que hacer, la comprensión del problema y los objetivos de resolución; CÓMO hacerlo, identificar el procedimiento adecuado, y finalmente, SABER HACERLO.

 

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