El 2 de abril se celebra el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, el cual tiene como objetivo de mejorar la calidad de vida e integración tanto de la población infantil y adulta que sufre esta discapacidad y así poderles brindar una mejor calidad de vida. Este trastorno afecta al desarrollo neurológico de los individuos que lo padecen y se exterioriza en las primeras etapas de la infancia. Se caracteriza por ser una condición que afecta a la relación con el mundo exterior, el contacto con las personas del entorno y problemas de comunicación verbal. En este sentido, desde Campus Experience Fundación Real Madrid creemos que el deporte es una de las herramientas fundamentales para los niños y niñas que padecen este trastorno.

Por ello, desde Campus Experience Fundación Real Madrid señalamos que la práctica de alguna disciplina deportiva ayuda a:

  • Mejorar la salud en general.
  • Disminuir el estrés.
  • Aumentar las habilidades motrices.
  • Desarrolla la confianza en uno mismo.
  • Ayuda a desplegar habilidades individuales y sociales.

De esta manera, cualquier deporte es bienvenido para que los niños y niñas que padecen Trastorno del Espectro Autista (TEA), puedan tener una experiencia deportiva y lograr interactuar de mejor manera con el entorno, ya sea fútbol, baloncesto, natación, atletismo, etc. En Campus Experience, tenemos en cuenta que siempre debemos adaptarnos a ellos y ajustando las actividades a las habilidades y destrezas del individuo.

Por ello, destacamos tres puntos a tener en cuenta antes de introducir cualquier deporte a cualquier persona que padece TEA:

  • Mantener especial atención en el cuidado físico: es fundamental estar muy atentos cuando practican cualquier tipo de deporte, ya que los niños y niñas con TEA suelen experimentar fatiga con mayor facilidad, sin tener conciencia real de lo que les sucede, según Red Cenit.
  • Elegir deportes individuales: en un principio es recomendable para ayudar a que la persona se vaya acostumbrando a un determinado deporte, para luego pasar a otro deporte donde haya interacción con más niños y niñas.
  • Definir ejercicios con un comienzo y final: las actividades del deporte que se hayan elegido deben estar planificadas, donde quede bien delimitado el comienzo y final de esta.

De esta manera, creemos que el deporte se presenta como un medio clave para que los niños y niñas que padecen TEA inicien un proceso de transformación mediante el cual se generarán nuevos comportamientos y aptitudes, que dan como resultado una mejora de su calidad de vida.

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